pinturas retardantes a la flama

pinturas retardantes a la flama

Ante un percance de incendio el  tiempo es decisivo para salvar vidas y evitar otros desastres materiales. Por lo anterior,  espacios públicos, sobre todo escuelas, hospitales y guarderías, requieren de la instalación de materiales con barreras retardantes a la flama, las pinturas entran en este rubro. Sin embargo tus espacios privados no están exentos y necesitas protegerlos.

Pinturas intumescentes como Firefree retardan la propagación de la flama y la penetración del calor a través de su acción intumescente-sublimante. Al contacto con la flama o altas temperaturas, los recubrimientos intumescentes,  se descomponen y forman una barrera que detiene la propagación de la flama y retarda la penetración del calor en las diversas superficies.

La protección no está peleada con la estética 

Las pinturas Firefree además de proteger, decoran los espacios, pues puedes entintarlas de cualquier color. Protección y estética juntos.

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Un poco de cultura general acerca de las clases de fuegos

Clase A 

Son los que ocurren con materiales sólidos como la madera, el papel, los trapos y los desperdicios. La acción sofocante y de enfriamiento del agua, o soluciones que la contengan en porcentajes altos, son de importancia vital en esta clase de fuegos. Hay agentes de polvos químicos secos especiales (de multiuso) que extinguen rápidamente las llamas y forman una capa que retrasa la combustión. Si fuese imperiosa una extinción total, se recomienda continuar con agua o con otro agente extintor de la clase A.

Clase B

Son los que ocurren debido a la presencia de una mezcla de vapor-aire sobre la superficie de un líquido inflamable, como gasolina, aceite, grasa, pinturas y algunos disolventes. El limitar el aire (oxígeno) e inhibir los efectos de la combustión son de importancia vital en esta clase de fuegos incipientes. Los chorros de agua favorecen la propagación del fuego, aunque, en ciertas condiciones, las boquillas de niebla de agua han demostrado ser eficaces. Generalmente, se usan polvos secos comunes, polvos secos de multiuso, anhídrido carbónico, espuma e hidrocarburos halogenados.

Clase C

Son los que tienen lugar en gases combustibles, con la particularidad de arder muy rápidamente.
Como norma general, los fuegos producidos en gases no deben apagarse si no se puede contener el escape de gas. El peligro de explosión por la acumulación del gas del escape sería peor que permitir que el gas siga ardiendo en el punto en que se esta fugando.
La única manera adecuada de extinguir un fuego así es cortándole el combustible. Mientras tanto, es necesario enfriar los materiales o edificaciones expuestos al fuego, así como el propio contenedor del gas.
La neblina de agua es buena para estas operaciones y establece una barrera contra el calor, para proteger a las personas que intentan cerrar las válvulas o trabajan cerca del fuego.
Hay que tener en cuenta que, cuando la llama de un escape es azulada y no produce humos, es probable que en el interior del contenedor exista una mezcla del combustible y comburente dentro de sus límites de explosividad. En el caso de crearse un vacío, la explosión es segura, no se puede arriesgar, el personal al intentar cortar la fuga. En estas circunstancias, si fuese posible, habría que inyectar vapor de agua o gas inerte.
Los agentes extintores mas adecuados son el anhídrido carbónico, gases inertes, polvo químico y halógenos.

Clase D

Los fuegos que ocurren en metales combustibles como el magnesio, el titanio, el circonio, el litio y el sodio, se clasifican como de la clase D. Para controlar y extinguir fuegos de esta clase se han desarrollado técnicas, agentes extintores y equipos de extinción especiales. En general, no debieran usarse agentes extintores comunes sobre fuegos metálicos, ya que existe el peligro, en la mayoría de los casos, de aumentar la intensidad del fuego debido a una reacción química entre algunos de los agentes extintores y el metal que se esta quemando.

Clase F

Los fuegos que se forman en ciertos combustibles o reactivos químicos requieren, en algunos casos, agentes extintores y técnicas especiales. En estos casos debe intervenir personal especializado